RICARDO AL DESNUDO

Muy buenas, este es el rincón donde me voy a  desnudar metafóricamente ante ti.

Ricardo al desnudo Me llaman Ricardo Llastarry Alonso y hasta el día de hoy contesto ante la pronunciación de dicho nombre además de sus variantes ya se sabe, que si Ricky, Richard, Ricart, etc. Nací el 12 de Noviembre de 1966 por lo que estando en una Web sobre economía se deduce fácilmente que tengo 50 años y algunos meses a 29 de Mayo del 2017 en la ciudad de Barcelona; y qué quieres que te diga de mi ciudad, supongo que como todos o casi todos estoy enamorado de ella por tantos motivos que ahora no son relevantes en mi “desnudez”. Podría decir que tuve una excelente infancia llena de aventuras y relatos, pero os mentiría y ya hace algunos años que decidí ir con la verdad por delante y sin tapujos respecto a mi vida pasada y presente.

Soy un depresivo crónico por decirlo de una manera suave y como digo yo, un loco y a mucha honra 😉 , desde muy pequeño más o menos sobre los 6 u 8 años de edad los pensamientos que predominaban en mi, oscilaban en descubrir la forma perfecta de dejar de vivir sin sufrir dolor físico y por supuesto me ha acompañado a lo largo de  mi vida hasta hace dos años que dejó de ser un pensamiento para volverse un intento de suicidio.

Pues dicho estado en contra de lo que pueda parecer me ha  curtido en la vida y hoy por hoy estoy haciendo lo que realmente me gusta y disfruto con ello y me siento realizado como hombre.

A lo largo de mi vida he tenido épocas de todo tipo respecto a mis ganancias, desde tener que comer patatas cocidas cada día,  hasta tener billetes de 500€ en mis manos e ir al banco mirando para todos lados. Pero lo que no ha cambiado en todos estos años es un denominador común, que por mucho que ganara siempre estaba en números rojos, recuerdo una temporada que viví en una casa de campo, una Masía en Cataluña, tenía 500 metros cuadrados y los anteriores dueños por lo que vi y tiré tenían cosas que no habían tirado por lo menos desde su boda, para mí que ni el traje de novios de cuando se casaron. Qué quiero deciros con todo ésto, pues que por mucho espacio que tengamos, siempre tendemos a llenarlo de trastos que al cabo de un tiempo te has olvidado que tienes, y lo mismo ocurre con nuestras finanzas, por mucho que ganemos, más gastamos, más nos endeudamos y peor pasamos para llegar a final de mes. No olvides que no tienes control sobre lo que ganas, pero sí sobre lo que gastas

Ricardo al desnudo

Dicho lo cual y mencionando el título de una de mis clases del curso gratuito “Como mejorar tu economía en 7 días” (http://mejorarmieconomia.com/bienvenido-a-una-nueva-forma-de-manejar-tu-economia/ para que puedas inscribirte si aún no lo has hecho) si tienes 4 y gastas 6 tienes un problema y ésto lo puedes extrapolar a 4€ 40€ 400€ 4000€ etc., por lo que eso de decir, ese sí que vive bien hace tiempo que dejé de pensarlo pues nunca sabes la realidad de cada uno por muchos cochazos o lujos que  tenga.

Ya hace unos cinco años más o menos recuerdo aún el momento como si fuera hoy, le dije a una antigua amiga que esta situación tenía que cambiar y yo debía buscar la forma de poderlo conseguir, y ella sin cortarse un pelo entró dentro de una dependencia de su negocio y me sacó una botella de cerveza pero que mide más de dos palmos de grande, no os asustéis porque era la típica hucha de bar. Ese mismo momento fue mi punto de inflexión para mi economía y me hice la promesa de que cada día pondría un euro dentro del botellón ;), y de ese modo comencé a perfeccionar mi forma de gestionar mis entradas y salidas, de euro a euro pasé a eliminar pequeñas deudas, a poder ahorrar y por ultimo me llevó a la inversión y especulación.

Sigo viviendo en una habitación de unos 6 pasos de largo por 2 de ancho, y aquí dentro tengo mi mochila de viaje, pero lo que no tengo en esa mochila son números rojos, comencé con libros, tutoriales, para pasar a talleres y más tarde a cursos, pero lo que me encontraba en todo ésto era un lenguaje de marcianos por lo menos para mí, que a los 14 años salí corriendo del colegio para ponerme a trabajar porque mis notas ya reflejaban lo que serían mis cuentas bancarias, estaban en “notas rojas”. Y un día descubrí que me gustaba comunicar y además que lo hacía bien, y tras la pérdida de mi último trabajo por la baja médica a causa del intento de suicidio, y sobre todo con el apoyo de mi querida hija, aquí me tenéis con una web, un canal de YouTube grabando vídeos, pronto uno de Podcast, “peleándome” con las redes sociales cada día, y todo con cincuenta años de edad, no voy a negaros que no tenga miedo, que hay días que me pondría debajo de las sábanas como cuando estaba en plena depresión, que a mi familia, amigos y sobre todo mi hija son imprescindibles para levantar mi moral, y por esto te puedo decir que no hay nada más peligroso en esta vida que nuestra mente cuando está en modo autodestrucción.

¡¡BASTA YA Y PONTE EN ACCIÓN!!

Ricardo Llastarry