¿Qué hacer con los malos días?

Por qué no nos engañemos la vida no es de color de rosas pero tampoco negra, abran días mejores y días peores, y cuando llegan esos días que desearías no haberte levantado de la cama como mínimo, que parece que todo sea de color gris, la gente con la que te cruzas solo hace que molestarte, te dan más de dos malas noticias en el mismo día, si fueras avestruz esconderías la cabeza bajo tierra hasta que el sol se escondiera. Pero sabes que no puedes huir porque tienes tus responsabilidades, ya sea un trabajo, niños que cuidar, un familiar enfermo o simplemente no dispones de dinero para poder largarte a donde nadie te encuentre.

En estos días lo primero que debes hacer es no luchar con tu sentimiento, si lees bien! No luches con tu sentimiento, tod@s tenemos derecho a tener un mal día, pero si encima comenzamos a culparnos, castigarnos o peor aún maltratarnos psicológicamente, lo único que conseguiremos es empeorar el día y entonces si se puede convertir en un día negro por lo que mentalízate cuando te des cuenta de este mal humor que tienes de que tienes todo el derecho de encontrarte así, por supuesto esto no quiere decir que vayas por la calle peleándote con todo hijo de buen vecino, pero sí que no estas obligad@ a sonreír porque si, la educación no la pierdas pues un buen día o buenas tardes no cuesta nada decirlo y si te preguntan qué te pasa con decir que te duele la cabeza todo está arreglado, creo que es una de las TOP 10 escusas que más se utilizan en el mundo.

Una vez has asumido que te permites estar enojad@ debes tomarte unos cinco minutos (un momento en el WC por ejemplo) y aislarte de todo lo exterior, ósea móvil en silencio y sin vibrador, lugar totalmente aislado de personas, si puedes estar sentad@ mejor y sobre todo nada de ruidos porque no hay nada que moleste más en esos días que el ajetreo.

Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración (en breve sacare una grabación para que puedas conseguir mejor y más rápido el objetivo de este ejercicio) si puedes inspirar (coger el aire) por la nariz mucho mejor, pero si te es dificultoso no te preocupes y hazlo por la boca, expira (sacar el aire) no exageres la respiración solo concéntrate en ella, obsérvala, mira si es acelerada (que es muy posible que sea así) o si se entrecorta en medio de una inspiración o expiración, seguramente te vendrán pensamientos, no te molestes por ello solo cuando te des cuenta que se han cruzado en tu atención descárgalos y a volver a la respiración, cuando lleves un minuto con este ejercicio (sobre todo para si sientes que te mareas aunque no debería ser así si no has forzado la respiración), entonces comienza a observar la musculatura de tu espalda, hay personas que se tensan más en la zona cervical (cuello) otras en la lumbar (anterior al glúteo) y algunas en la dorsal (en medio de la espalda). Una vez tengas localizada la zona tensa comienza a realizar pequeños movimientos en esa zona ya sean tensión/distensión o movimientos circulares, utilízalo durante unos tres minutos.

Y ahora observa tus pensamientos, no los juzgues, no te asustes, no los cambies, solo obsérvalos como si de una película se tratara y tu estuvieras sentad@ en tu butaca mirando lo que ocurre en tu cabeza sin saber que será lo próximo que pasara por ella y dejando pasar lo de hace un segundo, cuando lleves más o menos un minuto y antes de abrir los ojos, inspira profundamente llenando todo tu pecho de aire y expira lentamente todo ese aire hasta casi dejar tus pulmones vacíos, abre los ojos, sitúate en tu entorno de nuevo, tira del WC si estas en el lavabo y ya puedes salir como si nada.

Este ejercicio quizás no te cambie el día y se convierta en rosado, pero te aseguro que saldrás del lugar que estuvieras con una actitud diferente hacia ti y tu entorno. Lo que terminas de realizar se utiliza en casos de emergencia y cuando no dispones de más de cinco minutos, provoca en ti que consigas observarte durante un pequeño instante del día, que es algo que a veces parece un lujo poder hacer, incrementa el sentido de conocerte mejor y sobre todo te da el suficiente espacio para poner un punto y aparte en el día.

Por supuesto no es lo ideal para una profunda mejora de tu estado, pues necesitarías algo más de tiempo para ello, pero como te he comentado es lo suficiente para cambiar de marcha y seguir el día hacia adelante.

Después de esto si sigues sin tener ganas de sonreír continua permitiéndotelo, porque debes saber que no solo en los malos días debes respetar tus sentimientos si no siempre haz lo que realmente te apetece por lo menos en lo que se refiere en el trato con los demás, hay personas con las que nos sentimos más a gusto y otras que rechazamos solo viéndolas, es una actitud normal en todo el mundo y que tu debes respetarla en ti mism@.

Piensa que mejorar una economía que de por si esta maltrecha no es cuestión de unas semanas, y que esos pensamientos de frustración se acumulen tanto en tu cabeza como en la musculatura de tu espalda, es algo que tod@s hemos pasado, y acostumbran a aparecer más días grises que azules, pero si tu estas cambiando esa economía ya sea con mi curso u otra acción, el ejercicio que te he descrito te ayudara a que ese cambio sea más llevadero y sobretodo que los resultados se aceleren muchísimo más.

Recuerda que lo más importante de tu vida eres tú, y si tú no te cuidas como quieres que los demás lo hagan, por lo que date esos minutos como si de un bombón se tratase y saborealos de la misma manera que lo harías con ellos.

Y sin más te deseo una feliz vida y te mando un beso de todo corazón.

Ricardo Llastarry